Chiapas · Destino
Las Guacamayas: qué se ve, cuánto tiempo dedicarle y cómo encaja en tu viaje
Un centro ecoturístico a la orilla del río Lacantún, gestionado por el ejido que conserva la selva de enfrente. Se viene por las guacamayas rojas y por dormir dentro de la Lacandona.
- 1,454 hectáreas de selva conservada rodean el centro, certificadas como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (CONANP).
- Árboles de más de 30 metros en la selva alta perennifolia de la región (CONABIO).

Qué se ve
Guacamayas rojas en libertad. No están en jaulas ni se alimentan para la foto: anidan en la zona y se ven volando sobre el río, sobre todo a primera hora y al atardecer.
Enfrente del centro empieza la Reserva de la Biosfera Montes Azules, y el río es la frontera. Se recorre en lancha o en kayak, y desde el agua se ven cocodrilos, tortugas y garzas con regularidad.
Hay senderos dentro de la selva conservada por el ejido, y son los propios ejidatarios quienes guían. La conversación con ellos suele ser lo que la gente recuerda después.
Cuánto tiempo dedicarle
Una noche como mínimo, dos si se puede. La razón es simple: lo que se viene a ver ocurre al amanecer y al anochecer, y quien llega a mediodía y se va por la tarde se pierde las dos ventanas.
El traslado desde Palenque es largo y por carretera de selva. Al planear el día hay que contar el camino, que se lleva buena parte de la jornada.

Cuándo ir
La primera y la última hora de luz. Es cuando las guacamayas se mueven y cuando el río se ve mejor desde la lancha.
En temporada de lluvias los accesos se complican y el nivel del río sube. Ninguna de las dos cosas impide la visita, pero cambian los tiempos de traslado.
Lo que no sale en las fotos
Que el alojamiento es sencillo. Cabañas de madera, electricidad limitada por horas y señal de teléfono escasa o nula. Es parte de lo que hace posible el sitio, no un defecto que vayan a arreglar.
Que hay mosquitos, humedad alta y calor sostenido. Nada de eso aparece en una postal de guacamayas al atardecer.
Y que el proyecto lo sostiene un ejido, no una empresa. Los ingresos financian la conservación de la selva de enfrente. Quien viene entendiendo eso lo vive distinto.
Con qué se combina
Las Guacamayas casi nunca se visita solo
Queda en el extremo sureste, dentro de la región lacandona, así que se encadena con lo que hay en ese mismo circuito:
Cómo encaja en tu viaje
Las Guacamayas es una parada, no un viaje
Cuántas noches dormir aquí, por dónde entrar y en qué orden con Yaxchilán y Bonampak deciden si el circuito de selva cunde o se convierte en carretera. Eso se resuelve al armar la ruta. El equipo de Adrián Cordero Travel Expert te acompaña en cada momento, y puedes estar en contacto con Adrián durante todo el viaje.
