Chiapas · Destino

Selva Lacandona: qué se visita, cómo se entra y qué esperar

La mayor extensión de selva tropical que le queda a México está en el oriente de Chiapas, contra el Usumacinta. Dentro hay ciudades mayas a las que solo se llega por río.

  • 12 de enero de 1978 — decreto de la Reserva de la Biosfera Montes Azules, con 331,200 hectáreas (DOF, reproducido por CONANP).
  • En el 0.4 % del territorio nacional, la región concentra el 24.8 % de los mamíferos, el 33 % de las aves y el 40 % de las mariposas diurnas de México (CONANP, Programa de Manejo).
  • 1,300,000 hectáreas — extensión original aproximada de la Selva Lacandona; para 1982 se habían transformado 584,178, el 45 % de la superficie arbolada (CONANP).
  • Montes Azules alberga cerca de 4,300 especies de plantas, el 20 % de la diversidad vegetal de México (UNESCO).
Viajera en la proa de una lancha navegando un río de la selva Lacandona
Navegando hacia Yaxchilán. Ese día no había nadie más en la lancha.

Qué se visita dentro

La Lacandona no es un mirador al que se llega en coche: es una región. Se entra con tiempo o no se entra.

Yaxchilán. Solo se llega en lancha por el Usumacinta, que aquí hace de frontera con Guatemala. Es de los pocos sitios arqueológicos a los que se entra por agua, y eso cambia la llegada entera.

Bonampak. Pequeño al lado de Yaxchilán, pero guarda los murales mayas mejor conservados que se conocen: tres cuartos pintados de arriba abajo con escenas de corte, música y guerra.

Y la selva misma: senderos, ríos, cascadas y una banda sonora constante de aves y monos aulladores que a la primera noche desconcierta.

Qué esperar

Calor y humedad altos, mosquitos, y caminos que en lluvias se ponen difíciles. El alojamiento dentro de la región es sencillo, a veces muy sencillo, y esa es parte de la experiencia: no hay forma de dormir en la Lacandona como se duerme en San Cristóbal.

Los accesos, los horarios de las lanchas y las condiciones cambian según la época y según la comunidad que gestiona cada sitio. Es la zona donde más vale llegar con alguien que ya sepa cómo está la cosa esa semana.

Cómo se visita bien

Con tiempo. Un día suelto obliga a correr y a salir de noche. Dos o tres permiten hacer Yaxchilán y Bonampak sin apretar y dormir dentro, que es cuando la selva se nota de verdad.

Con qué se combina

Lo que está dentro o al lado

Estructura maya cubierta de selva en la Ciudad Perdida de Lacanjá
La Ciudad Perdida de Lacanjá.

Cómo encaja en tu viaje

Es la parte del viaje que no se improvisa

Cuántas noches, por dónde entrar, qué comunidad y en qué orden con Palenque son decisiones que cambian mucho el resultado. Adrián las arma contigo, y su equipo te acompaña durante todo el viaje.