Chiapas · Destino
San Cristóbal de las Casas: qué es, qué se hace y por qué casi todos duermen aquí
A 2 400 metros de altura, en Los Altos de Chiapas. Es la base desde la que se arma medio viaje por el estado, y la única ciudad donde apetece quedarse sin plan.
- 2,121 metros sobre el nivel del mar (INEGI, Censo 2020).
- 183,509 habitantes en la ciudad y 215,874 en el municipio (INEGI, Censo 2020).
- 31 de marzo de 1528 — fecha de fundación de la ciudad, según el decreto que la declara zona de monumentos históricos (DOF, 4 de diciembre de 1986).
- 2003 — año en que San Cristóbal entró al programa Pueblos Mágicos (SECTUR).

Lo que hay
Debe su nombre a fray Bartolomé de las Casas, defensor de los derechos indígenas ante la Corona española.
El centro se camina entero. La catedral y el andador, la iglesia de Santo Domingo con su mercado de artesanía alrededor, y calles con cafés que aguantan una tarde de lluvia sin que te importe. Predominan los tzotziles, y buena parte de lo que se vende en la calle lo hacen ellos.
Es también el punto de partida más cómodo del estado: desde aquí se sale un día a Chamula y Zinacantán, a las cascadas de El Chiflón, a las lagunas de Montebello y al Cañón del Sumidero.
Lo que hay que saber antes
Hace frío. Se sube desde el calor del valle y se llega a 2 400 metros: por la noche baja de verdad, y mucha gente llega sin nada de abrigo. Es el error más común del viaje.
La crónica
«El calorcito de Chiapa de Corzo se perdió al subir»
Michel Jiménez viajó por Chiapas con Adrián Cordero. Esto es lo que escribió de su llegada a San Cristóbal.
El calorcito de Chiapa de Corzo se perdió en algún momento al subir las montañas hasta los 2 400 metros sobre el nivel del mar donde se encuentra asentado San Cristóbal de las Casas.
Nos recibió el Hotel San José. Un lugar pequeño, discreto, apartado del bullicio de las zonas más turísticas, pero a suficiente distancia para llegar a cualquier punto caminando.
Esa tarde tuvimos poca oportunidad de conocer SanCris, como de cariño le dicen los chiapanecos. Apenas visitamos su centro, la catedral aparentemente en reparación, pero adornada con arte urbano de artistas locales y de todo México. La gente, amable en cada esquina. Miles de artesanías alrededor de la iglesia de Santo Domingo y cuanta delicia puedas imaginar en cada esquina: elotes, esquites, gorditas de maíz, chicharrones. Nosotros terminamos tomando un café en una discreta panadería que nos recomendó Adrián, el Ohlalá.
Esa noche dormimos temprano. La aventura nos esperaba de madrugada al día siguiente, en las imponentes cascadas de El Chiflón.
Con qué se combina
Lo que sale desde aquí
San Cristóbal casi nunca es un destino suelto: es el campamento base de varios días.
Cómo encaja en tu viaje
Cuántas noches aquí es una decisión de ruta
Depende de qué quieras hacer alrededor y de cuánto aguantes la altura. Adrián lo arma contigo, y su equipo te acompaña durante todo el viaje.
